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Viñedos

Viñedos de tempranillo

La esencia multiterroir de Bodegas Leda

En Bodegas Leda, cada vino es el resultado de una sinfonía de terroirs.

Nuestra apuesta por la viticultura ecológica multiterroir se materializa en una red de parcelas seleccionadas meticulosamente en las provincias de Valladolid y Zamora, donde la variedad tempranillo —incluyendo su expresión local Tinta de Toro— alcanza su máxima expresión.

Diversidad de parcelas, riqueza de matices

Contamos con 15 parcelas que suman más de 20 hectáreas, cultivadas en ecológico, en vaso y con edades que van desde los 30 hasta los 120 años. Esta diversidad permite elaborar vinos complejos, profundos y con una marcada personalidad.

Uvas

Valladolid

Elegancia y frescura

  • San Román, en San Román de Hornija, con suelo pedregoso y franco arcilloso a 708 m, ofrece vinos con buena acidez y taninos pulidos.
  • Traspinedo, con 3,5 ha y cepas de entre 40 y 75 años, se sitúa a 770 m sobre suelo arcillo arenoso, aportando volumen y redondez. Mucientes concentra tres parcelas excepcionales:
    • Mimbreros, con cepas de 80-90 años sobre suelo franco arcilloso a 750 m.
    • La Giganta, con orientación E-O y suelo arcillo arenoso a 780 m.
    • Fuente, con cepas de más de 100 años, que aportan profundidad y complejidad.

Zamora

La fuerza ancestral del Tinta de Toro

  • Villamor de los Escuderos alberga cinco parcelas centenarias (Cuco, Alfredo, El Henar, La Cabra y Villamor), con altitudes entre 870 y 900 m, suelos franco-arcillosos y orientaciones E-O y N-S. Estas cepas de más de 110 años aportan concentración, estructura y una intensidad aromática única.
  • Las Calzadas, en El Maderal, a 885 m, con suelo franco arenoso, contribuye con fruta madura y taninos firmes.
  • Picoroyo, en Toro, con cepas de más de 100 años sobre suelo arenoso, ofrece elegancia y mineralidad.
  • Morales y Las Tijeras, en Morales de Toro y Venialbo respectivamente, con edades entre 50 y 75 años, aportan frescura y equilibrio.

Un mosaico de suelos y altitudes

La riqueza de nuestros vinos nace de la interacción entre:

Suelos

Desde los arenosos y franco-arenosos que favorecen la maduración temprana, hasta los arcillo arenosos y pedregosos que aportan estructura y longevidad.

Altitudes

Entre 690 y 900 metros, que permiten una maduración lenta y equilibrada, preservando la frescura.

Orientaciones

N-S y E-O, que regulan la exposición solar y favorecen una maduración escalonada.

Viticultura tradicional, respeto por el origen

Todas las parcelas se cultivan en vaso, respetando las prácticas tradicionales que permiten a las cepas centenarias expresar todo su potencial. Los bajos rendimientos se traducen en uvas de altísima calidad, con una concentración natural que define el carácter de nuestros vinos.